miércoles, 4 de febrero de 2009

Aventuras nocturnas, al final nos quedamos un dia mas en Lopburi, monos y mas monos, Max y Latigo muestran su arrojo

Wenass a todos, ultima actualizacion de nuestras aventuras. Lopburi da mucho de si a pesar de su reducida extension y su aire provinciano, o quizas precisamente por eso. Ayer conocimos a nas cuantos personajes interesantes. Uno de los duenyos del Noom House (el propio Noom) se sento un rato con nosotrs, nos hizo algunas recomendaciones y nos comento que conocia espanya, concretamente Malaga y San Sebastian; es por ahora le tailandes mas viajado y cosmopolita que hemos encontrado y un tipo muy agradable. Tambien trabamos amistad con Rose, una chica belga que lleva un anyo estudiando Chino en Han Zhou (China), despues de haber terminado su carrera de Chinologia (esto es veridico, existe en Belgica, no es conya) y ha decidido tomarse un respiro Tailandes durante un mesecito o asi. Parece que lleva un itienrario muy parecido al nuestro, asi que seguramente la veamos mas. Max se fue a acostar temprano y yo quede con Rose, Noom, y una pareja de L.A. California, Landra Lee y Possum. Llevan ya casi tres meses por aqui y nos hacen unas cuantas recomendaciones. Junto a ellos esta Jono, un Talinades-Birmano que han conocido aqui y que parecen haber medio adoptado. Jonp se emociona mucho cuando le digo que soy espanyol "Rrrrafaa-elll Be-niii-Tessss, number one!" me dice, abrazandome, parece que es fan de nuestro entrenador del Liverpool. La velada se alarga y acabamos yendo a buscar monos a las dos de la madrugada. Llegamos a un templo cercano en el que se reunen a dormir y Possum, que esta un poco colgaete (trabaja en una clinica de marihuana terapeutica, no os digo mas) salta la pequenya valla y ni corto ni perezoso se llega hasta los muros del templo, cubiertos de macacos. Al cabo, viendo que los monos no se lanzan sobre el, ni aparece nadie para arrestarle, acabamos yendo detras los demas. Al pie de los muros iluminamos las hileras de monos con una linterna, no parecen contentos, pero no muestran tampoco muchos signos de ir a hacer nada repecto a nuestra presencia. Aun asi la atmosfera es inquietante. Para cuando regreso a la habitacion del hotel me veo obligado a llamar a la puerta de la habitacion durante 25 minutos, pues Max tiene un profundo dormir y el portero de noche no tiene otra llave.
Esta manyana hemos hecho los petates, emtregado la llave, e ido ha desayunar antes de subirnos al tren y mientras desayunabamos hemos considerado algunas cosas, a saber:
a) que cogiendo el tren de las 12:37 que teniamos pensado, ibamos a llegar a Phitsanulok a las 6 y pico, ya sin luz, y si habia ocupacion, igual sin habitaciones.
b) que Max sufria algun retortijon que otro y los sanitarios de los trenes de tercera no son el mejor sitio para descubrir que no puedes mas.
c) que el sitio nos ha encantado y aun no habiamos visto los monos a la luz del dia...
Total, para acortar la historia, aqui seguimos, y manyana madrugaremos para coger el tren de las 06:30 y llegar a Philok a una hora razonable.
Despues del desayuno nos hemos acercado con Rose a la zona de los monos y, en pocas palabras y usando un lenguaje llano, hemos flipao en colores. A la sombra de la fachada opuesta al templo de anoche, cientos de monos reinaban indiscutibles sobre las calles. Macacos de todos los tamanyos y edades correteaban, saltaban, se peleaban por restos de comida, echaban algun polvete en un balcon y se chillaban unos a otros en un caos de cemento, pelo, cables y ojillos brillantes. Max y Latigo se han mostrado valientes y seguros, como les es natural, y tras una toma de contacto, se han desenvuelto con naturalidad entre el guirigay simiesco, grabando y haciendo fotos, divertidos e impactados. Nos ha gustado tanto que hemos decidido no esperar hasta la noche para publicar la entrada del dia, asi que estamos en el internet descargando las fotos para subirlas en un ratillo al blog. Ya nos contareis que os parecen
Afectuosos chasquidos de Max y Latigo
PS: Muchisimas gracias a todos por vuestras felicitaciones y muestras de carinyo, se agradecen mucho aqui tan lejos. No hemos celebrado fiesta en particular pero la jornada como veis tuvo un final muy especial asi que entro en mis 33 con buen pie. A la vuelta ya haremos celebraciones de todo.

Lopburi, pequenya y con encanto, a pesar de los monos

Buenos dias, queridos familia y amigos! Os escribimos desde una de nuesras etapas inesperadas (hay que dejar margen para la improvisacion siempre), Lopburi. Una ciudad de sesentamil habitantes de la que solo hemos visto la parte antigua: un pueblecito pequenyo salpicado de templos cuyos restos desmienten, solo por envergadura, la tranquilidad que reina en la actualidad. Tiene una cara mas moderna y poblada, donde viven la mayoria de su habitantes, pero no habia necesidad de transitarla, asi que nos quedamos con las seis calles que forman la parte vieja, y que transmiten un singular encanto provinciano. Son muy tranquilas, con la posible excepcion de los miercoles por la tarde (usease hoy): en el lapso de una hora mas o menos he visto crecer ante mis ojos un mercadillo de cientos de puestos que se ha visto en breve, concurrido a mas no poder de tailandeses curioseando y haciendo compras. Practicamente cualquier cosa podia encontrarse por aqui, principalmente ropa, pero abarcando hasta merchandising del Liverpool F.C., y en el apartado culinario, desde palomitas recien hechas sobre un hornillo de lumbre y caramelizadas al momento, hasta Dunkin Donuts (como lo leeis, aunque aqui se llaman Mister Donuts, vete a saber que quiere decir Dunkin en Thai para que hayan tenido que cambiarle el nombre), pasando por las especialidades locales, como todo tipo de brochetas, bolitas fritas de carne de origenes indefinidos (a menos que tengas la suerte de que el tendero hable ingles, cosa que es poco habitual), y salchichas de pollo con el aspecto mas falico que haya visto jamas en alimento alguno. Es muy entretenido escurrirse entre la gente (no se puede hablar de pasear, para eso hace falta un espacio que no se encuentra en estas manifestaciones sociales) viendo cosas. A Max aun le disgustan los olores extranyos de la comida, a mi la mayoria me empieza a resultar bastante apetitosos. Cuando se ve uno demasiado congestionado entre la gente siempre se puede hacer trampas y escaparse a la acera sorteando las trastiendas de los tenderetes.

Lopburi es conocida tambien por la cantidad de monos que se aduenyan de las calles, asi que en nuestro primer contacto con la ciudad, en las calurosas horas del dia, nos ha sorprendido no cruzarnos con ninguno. Cayendo la noche ya nos hemos apartado un poco del mercado hacia los dos templos donde normalmente se apinyan y, ciertamente, al doblar una esquina, la silueta de una azotea cercana se vei coronada por docenas de macacos. Levantar la vista hacia ellos nos ha hecho reparar que en los cables de la luz, a solo un par de metros sobre nosotros, pululaban varios mas, uno de los cuales se ha descolgado hasta el suelo y ha cruzado la calle hacia una muchacha que caminaba por la acera contigua cargada de lo que mAx dice era comida, aunque a mi me han parecido sobre todo papeles. Se ha lanzado sobre la muchacha, que ha tenido que tirar todo y salir corriendo, mientras el macaco y un par de compinches que se le han unido han quedado dando cuenta del botin. Yo habia estado grabando al mono cruzar, asi que al final he registrado todo el suceso. Cuando nos hemos recuperado de la impresion Max ha hecho incapie en la media docena de simios que nos miraban a solo un par de metros de distancia desde los cables ("tio, vamonos de aqui") y hemos decidido unanimemente, como dice el adagio ingles, que la discrecion es la mejor parte del valor, y pensado que seguramente seguiran alli por la manyana, cuando la luz del dia torne el ambiento un poco menos amenazador, nos hemos dado la vuelta segun estabamos. Cervecita y sandwich en el Noom Guest House (solo tenian camas de matriomonio aqui, asi que hemos optado por el Nett hotel para dormir,un establecimiento chino-tailandes cuyas habitaciones, aunque un tanto frias y anodinas, tiene dos camas, aire acondicionado y banyos con alicatado limpio y nuevo). Manyana, si sobrevivimos a los monos, cogeremos un tren a eso de las 12:00 del mediodia que nos llevara en unas 5 horas a Phitsanulok, ya os contaremos mas. Os quieren,
M y L
Tchak!

Tercera entrega fotografica: la antigua (y calurosa, y humeda, y sofocante) capital imperial de Ayutthaya

Weeenax! Mas fotos, esta vez de nuestra estancia en Ayutthaya, Patrimonio de la Humanidad desde el anyo pasado. (faltan un par que pondre en la proxima entrega)


La postal mas recurrente de Ayutthaya la componen las tres espectaculares Phrangs del Wat Phra Si Samphet
En el interior de una de ellas reposan las cenizas del rey que mando construir este templo (Rama IV, creo, aunque no me jugaria dinero)

El Wat Tikkanaram (estoy escribiendo el nombre de memoria) es de los mas pequenyos, de los poquitos que no hay que pagar entrada (aqui se cobra por respirar), pero el buda lo mantienen muy aseado.





Cerca del Parque Historico hay un pequenyo campo de elefantes (lo de campo es un decir, es como una gasolinera en espacio y estructura, con una verjita donde hay varios aparcados) donde puedes alquilarlos como taxis para dar un paseo o hacerte fotos junto a ellos (pagando, claro)


Max y Latigo de nuevo sobre ruedas







En esta foto se me ve que he perdido algun kilillo eh? Molo, que no?

















CUARTA PARADA.

queridos amigos, despues de unos dias duros compartiendo cama y bano en ayuttahaya, nos hemos mudado a lopburi, tras un viaje precioso atravesando praderas inmensas de arrozales en tren, llegamos al Nett hotel, tenemnos una buena habitacion CON DOS CAMAS por fin.. (dicho desde el amor), girarte por la noche y ver la cara de marcelo a escasos cms tuyos...es cuando menos impactante..
total, que ya estamos en tierra de monos..cosa que creiamos un mito durante todo el dia.. hasta que anocheciendo nos aventuramos por una zona donde los monos nos observaban desde los tejados y cables de la luz, sin miedo pero con respeto, Max y Latigo observaban a los macacos hasta que presenciaron el ataque de un susodicho a una pobre jovenzuela que andaba tranquilamente por la calle..el macaco se aproximo sigilosamente por detras de la chica hasta que se lanzo a por ella y la arranco todo lo que llevaba en los brazos mientras la joven gritaba... hay murieron los 'intrepidos Max y Latigo'..para pasar a ser los "precavidos Max y Latigo".. que viendo semejante escena no pudieron mas que largarse al bar a tomarse unas shingas y comentar la jugada.. no podria dejar de contar, que al "intrepido Latigo" Le entro tal canguelo que andando mas bien deprisita se le olvido hasta apagar la camara.. en resumen: una huida en toda regla.
Por lo demas, todo bien, un pueblo muy agradable este, a las tres de la tarde estaban las calles desiertas, y las cuatro habia montados 500 puestos de mercadillo que aparecieron como por arte de magia..apenas se podia andar por la calle de lo abarrotado que estaba.. despues del impacto del mencionado mercadillo y de los monos solo nos quedaba sentarnos en bar de moda y pedir unas shingas mientras escuchamos buena musica..
el cumple marcelo lo hemos celebrado de forma tranquila pero agradable.
GRACIAS A LOS QUE NOS SEGUIS, Y PONEMOS FALTA A LOS QUE NO.
MUCHOS BESOS, MAX.

martes, 3 de febrero de 2009

Mas fotos! Kanchanaburi times.

Bueno, las estabais demandando, y aqui estan, Jenny incluida. Tambien hay una con mi cabezo rapado, aunque me ha crecido ya bastante. Esperamos que os gusten.

No, no es Ernest Hemingway ni Gerard Durrel, sino el avezado aventurero Latigo Johnson poniendo su diario al dia desde la terraza del guest house (lo que aparece por detras es una de las casas flotantes como en la que estabamos nosotros.)
Latigo, Max, y Jenny.
La Escuela de Monos





El cemnterio de guerra de los aliados. Impresionante.







De nuevo el trio calavera.





Rafa en el Puente sobre el Mae Nam Kwae


La foto mas autentica del viaje, una ninya volviendo de la escuela en el tren, viajando agarrada en la puerta.




Lo mas parecido al paraiso que hemos encontrado por ahora, el Parque Nacional de Erawan Falls

Ahi, con la bola calva!








Un pescador en el rio, esto se veia desde la terraza del hotel, y desde la puerta de nuestra habitacion



Max en el tren a Kanchanaburi



Gente de verdad en el tren




Latigo disfruta del viaje























lunes, 2 de febrero de 2009

Ayutthaya: templos, humedad, calor, calor, calor, de nuevosobre dos ruedas pero sin mtor... Repentino cambio de planes (nada drastico)

Hello there! Como andais queridos fans, hemos oido que hace frio por alla, no? esta vez sois vosotros los que nos dais envidia!
Mmmm como describiros... Quiza la estancia en Kanchanaburi nos ha ablandado, o en cualquier caso nos ha acostumbrado demasiado rapido a un ambiente fantastico. Si uno visita Ayuthaya justo despues de Kancha debe estar informado, o corre el riesgo de encontrar el cambio demasiado duro. El caso es que ayer la moral de la tropa, como lo expresa Max, estuvo, durante la mayor pare del dia, algo baja (ya estamos completamente recuperados, ojo). Uno lee que Ayutthaya es una isla, y algo asi espera encontrar, pero lo cierto es que el estrecho rio (tres rios que confluyen a su alrededor) que la rodea no esta casi nunca a la vista, ni siquiera desde las calles adyacentes, y la ciudad es bastante grande (90000 habs.). Digamos que comparada cn nuestra anterios parada agobia un poco, con el agravante del sofocante calor, acentuado por la humedad exenta de frescura que proporciona la cercania del invisible rio.
Movernos por aqui nos ha hecho descubrir una de las maneras mas practicas, saludables y ecologicas de transitar por los destines Tailandesas: la bici de alquiler. Ayer nos encaramamos a dos potrancas plateadas y nos echamos a la calle para acercarnos al parque historico de Ayutthaya, una amplisima extension de terreno que alberga diseminadas las ruinas de un importante numero de templos que hace 400 anyos se alzaban imponentes y orgullosos hasta que la entonces capital imperial fue saqueada, incendiada, y demolida casi hasta los cimientos al final del siglo XVIII. Los restos que quedan, pese a su pobre estado de conservacion, dan fe de la majestuosidad de antanyo, y las tres torres del Wat Phra Si Sanphet (que componen una de las postales por excelencia de Tailandia) siguen inspirando, si no reverencia, al menos respeto y reflexion. Las postales, no obstante, no transmiten la temperatura reinante, y esta tomadas en epocas del anyo en que el parque suele presentar un aspecto algo mas verde y acogedor. Con un mantenimiento bastante escaso, por no decir inexistente, la aridez del parque se confabula on la temperatura para dejarnos proximos al K.O, asi que para cuando volvemos a la guest house a la hora de comer estamos algo tocados.
Pero bueno, no haymal que cien anyos dure, ni mal humor que musica y cerveza no curen. En frente de Tony's place hay una modesta terraza, el Jazz Bar, regentada por una pequenya banda de Jazz itinerante (ex itinerante ahora que han ahorrado paa montar su negocio), que ofrece un ambiente muy agradable. La voz y la tecnica vocal del pianista no es una maravilla, pero su habilidad como instrumentista es notable, y el repertorio de clasicos nos hace sobreponernos a los rigores del dia y recuperar el buen humor mientras se le unen bateria y contrabajo, asi que pasamos una estupenda velada, hasta que se incorpora a ultima hora un vocalista que no sabe ingles y se pasan al jazz en Thailandes, que resulta un poco mas compicado de digerir. Tampoco pasa nada porqe ya estamos agotados y hemos disfrutado de la musica (y de las cervezas, y de unos rollitos y y unas gambas empanadas exquisitas) durante un buen rato, asi que al catre, para ver al dia siguiente un ultimo templo del que nos han hablado.
Esta manyana alquilamos otra bici para la que iba a ser nuestra unica visita del dia. La idea era salir con la fresca pero no hay forma: aunque nos hemos levantado a las ocho, no estabamos en la bici hasta las 10, justo cuando empiezan las horas mas calurosas del dia. Hay que decir que aunque la bici es un medio de transporte perfecto, conviene tomarse su tiempo para elegirla, y nosotros hoy no lo hemos hecho; tras unos cinco minutos de pedaleo mis posaderas se preguntaban, indignadas, a que venia semejante crueldad tras tantos anyos de fiel servicio. En fin, que tras unos seis o siete kilometros de falso llano y, en mi caso, posturas incomodas, hemos llegado hasta el Wat Chai Wattanaram, que ya visto desde lejos se preveia espectacular. Como es sano hacer esperar las cosas buenas, en cualquier caso, no hems entrado inmediatamente y nos hemos obligado a esperar un ratito sentados a la sombra junto a la entrada (un par de pitillos, sendas botellitas de agua, aire dentro, aire fuera, si, parece que los pulmones todavia funcionan).
El Wattanaram es uno de los pocos templos que se asientan sobre propiedad privada, por lo que recibe un mantenimiento esmerado, y el riego de los aspersores mantiene verde y fresca la hierba, refrescando el entorno de este imponente conjunto de espigadas torres y encantadora simetria. Su relativa lejania con respecto al centro asegura, ademas, que la afluencia de visitantes sea mucho menor, lo que acentua la sensacion de tranquilidad y relajacion que se experimentan al deambular bajo los esbeltos Chedis del perimetro, alrededor de la robusta Phrang central, y mas alla a su extremo sur, donde un par de estatuas de Buda presiden el complejo con sus sarong dorados. A pesar de que la perspectiva de volvernos a subir a las ruedas era de todo menos invitadora, el trayecto de vuelta ha sido mas agradable que el de ida, y hemos llegado de vuelta a casa a tiempo para un temprano almuerzo ligero.
La idea original era ir de aqui a Sukhothai, pero parece que la unica opcion para hacer eso pasa por un trayecto de 6 horas en bus local, lo que puede resultar extenuante, asi que hemos decidido ir acercandonos por etapas, y de paso echarle un breve vistazo a un par de localizaciones mas que no estaban previstas en el primer itinerario. Asi que manyana cogeremos un tren por la manyana para ir a Lopburi, una ciudad de 60000 habs a una hora y cuarto al norte de aqui cuyas calles y templos son territorio privilegiado de los monos locales. Segun como encontremos Lopburi, de alli saldremos al dia siguiente o al otro para Phitsanulok, que ya estabastante mas al norte y cerca de Sukhothai.
Procuraremos teneros al dia, pero no os preocupeis si de vez en cuando hay dias sin entradas; a veces estamos cansados para escribir, y aunque por ahora internet no es un problema, habra zonas donde sea mas cmplicado que otras. Un abrazo fuerte de Max y Latigo
Tchak tchak!

Fotos de Bangkok (Por fin!)

Como estais todos! Por fim una primera seleccion de fotos de nuestras aventuras, iremps ampliando, ahor amismo no me da tiempo a mas.
Thanon Khao San (o como tambien la llaman, "Chaos Insane Road", el ghetto de los mochileros
La velocidad y el caos de Bangkok sin barreras, el Tuk tuk, deporte de riesgo tailandes
Un "Khlong" o canal del tranquilo barrio de Thonburi

Una "Phrang" o torre en el complejo del templo Wat Pho




El Wat Pho alberga un buda reclinado de 46 metros de largo y 15 de alto, cubierto de pan de oro




Exteriores del Wat Pho





Max en el complejo del Gran Palacio y el Wat Phra Kaeow



Parte de dicho complejo



Esto era la trasera de nuestra pension












domingo, 1 de febrero de 2009

tercera parada,

hola amigos, Max al aparato.
nos encontramos en ayuttaya, nuestra tercera parada, donde Rafa nadal nos ha recibido con una victoria...haciendo patria nos hayamos latigo y yo en el salon del hotel..
el viaje hasta aqui ha sido peculiar, (como todo aqui) en dos autobuses que dudo que pasasen la itv en ningun otro pais del mundo en el siglo X, tanto por el motor como por la decoracion tipo rastafari.. con separacion de asientos pensadas para elfos..pero lo hemos superado con buen rollo..
no debo dejar pasar la oportunidad de contar que anoche, el intrepido Max power sufrio el primer ataque en la historia que se recuerda de una lagartija.. la susodicha salto en forma de puma del cuello de latigo hasta mi pie y se agarro por el metodo ' forma de pegatina" a mi pie hasta que me desgarro..mis alaridos asustaron al publico alli presente..y como sucede en estos casos..nadie creyo al heroico Max a pesar de la sangre que brotaba de su pie..
os advierto que no debeis creeer otras versiones de los hechos, en particular la de esa carmele marchante con barba que es latigo, y que intentara que creais que me raspe contra una cana de bambu..
por lo demas, que estamos bien.. salvo por el detalle de que esta noche tenemos que dormir juntitos en la misma cama ya que era la unica que quedaba.. y aunque creo que latigo me respetara.. ya sabeis..un hombre en la cama es un hombre en la cama..
claro que...si sobrevivimos a la jenny, ya nada puede acabar con nosotros..
y del resto..pues nada, que servidor a pesar de estar encantado aqui, se acuerda de todos vosotros todos los dias.
muchos besos, Max Power.
P.D. para quien quiera ver imagenes de Max y latigo en Asia, Velo ya tiene alguna en su correo.
besos,Max

Vamos Rafa! desde Ayyuthaya tras un memorable viaje en bus

Goooood morning Spain! Aqui seguimos, dando la barrila por tierras asiaticas. Dejamos Kanchanaburi y nos hemos llegado, como dicen, a la que fue capital de Siam durante unos cuatro siglos y uno de los centros de comercio mas importantes de Asia en los siglos XVII y XVIII (hasta un millon de habitantes llego a tener en aquella epoca, en la que delegados comerciales de casi todo pais colonial, especialmente Portugal, Inglaterra, Francia y Holanda, competian por los favores del Reino). Casi no llegamos he de decir, o mas bien, casi no salimos, pues ayer por la noche nos daba tanta pereza que habiamos decidido quedarnos un dia mas vagueando en Kanchanaburi; pero hoy nos hemos levantado algo mas lucidos y nos hemos puesto en marcha, en bus local. Ya os decia que es la forma de estar cerca de los tailandeses, y nunca mejor dicho, ya que la carraca de autobus debe tener un espacio entre asientos de unos 30 cm mas o menos (ni siquiera las piernecillas de Max entraban casi sentado de frente, yo he ido de lado ocuopando dos asientos), y ademas el autobus hay ratos que va lleno hasta los topes, con todos los sitios ocupados y ademas una docena de personas de pie. El cacharro no lleva aire acondicionado (el mero concepto desparece de la mente al verlo), pero entre las ventanillas medio abiertas, varios ventiladores giratorios que lleva en el techo (de los que funcionan, si hay diez, dos o tres), y que el viaje ha durado dos horas menos de lo que esperabamos por un error de comprension nuestro, no se ha hecho tan duro. Hemos sido los unicos occidentales en el bus, eso si, y aunque la gente no hacia demasiados aspavientos, algunas colegialas cuchicheaban al respecto y un pequenyajo de tres anyos superchulo que ha viajado un trecho justo delante mio (si alguna le hubierais visto estariais ya preparando los tramites para la adopcion, os lo aseguro), se ha pasado el rato mirandome alucinado y alargando la mano hacia mi para tocar al gran mono paliducho que se habia colado en su autobus. Total que hemos llegado aqui sobre las 14:30 o asi, y nos heos dirigido diractamente al Tony's Place, hostal que nos habia recomendado la inglesa de la entrada anterior. Solo quedaban dos habitaciones con cama de matrimonio, asi que como estabamos bastante cansados del viaje para ponernos a mirar otros sitios, esta noche Latigo y Max han prometido respetarse (que ya sabeis que un hombre en la cama es un hombre en la cama) y manyana por la manyana veremos si hay alguna otra posibilidad de alojamiento por aqui.
Segun hemos terminado de hacer el check in y nos hemos puesto a comer ha empezado en directo la final del Open de Australia con Federer y Nadal en el plasma de la recepcion, asi que alli que nos hemos quedado, haciendo patria desde la lejania como los unicos (salvando a una rubia bastante interesante con la que tendremos que hablar mas en profundidad) supporters del mallorquin en todo el bar. Hemos sufrido bastante el partido, mientras nos preguntabamos porque narices todo el resto del respetable apoyaba a Federer si ninguno era suizo, y hemos hecho un amiguete frances, Dzibo, que aunque tambien apoyaba a Roger es un tio bastante majo que ha vivido en Cordoba un tiempo y habla bastante bien el castellano. Tambien nos hemos encontrado qon un holandes con el que charle un rato en Kanchanaburi hace un par de dias, y ahora dentro de un rato seguramente nos tomemos unas cervezas con ellos. Final feliz, bravo Rafa!
En otro orden de cosas debeis saber que Max Power se ha convertido en la primera persona del mundo en sufrir el vicioso ataque de una lagartija. Ayer, en la terraza de nuestro hostal, sentados a una mesa, me cayo del techo uno de los numerosos bebes gecko que pululan por los muros de tailandia. Aterrizo en mi nuca, y cuando intente cogerlo, salt'o encima de los pies de Max, quien tras unos cuantos rapidismos aspavientos y exclamciones (muy varoniles, ojo), se levanto pegando botes a la pata coja al grito de "Tio que me ha atacado, me ha mordido", y ensenyandome un aranyazo en un pie del que empezaban a brotar un par de gotas de sangre. Tras lavar el cortecillo y aplicar un poco de betadinepor si acaso, termine de corroborar, primero con las birmanas de la pension, y luego con un americano expatriado duenyo de un bar cercano que
1) Los geckos lagartija no muerden, ni aranyan, entre otras cosas porque no tienen unyas ni dientes
2) No existe ninguna criatura en Tailandia que pulule por techos y pueda caer sobre alguien y aranyarle (con la posible excepcion del gato siames)
Y esperamos a ver, en cualquier caso, si la herida mostraba signos de hincharse o afearse, o algun sintoma extranyo afloraba. Lo que no paso. Por ahora la hipotesis mas probable, y desde luego la mia, es que Max tenia el empeine del pie apoyado contra la juntura de una de las canyas de bambu con que esta hecha la mesa, y al notar la caida del lagarto en su pie lo retiro tan deprisa que se aranyo con la misma (hecho que explica ademas como levanto la mesa y tiro la cerveza). En fin, una cicatriz de guerra y un aventura que contar a los nietos, y que sirvio cuando menos para dar chismorreos a las birmanas de la pension y al resto de testigos (pocos, por suerte para la reputacion de Max).
Carinyosos chasquidos, nos vemos por aqui.
Por cierto, de nuevo gracias a los colaboradores, pero estamos empezando a poner faltas, porque SIEMPRE ESCRIBEN LOS MISMOS!
Tchak tchak!
PS: Teneis tambien, como podeis ver, la version de Max para comparar, que no se diga que este no es un medio justo e imparcial.

viernes, 30 de enero de 2009

Kanchanaburi sobre dos ruedas: carreteras, templos, monos...

Bueeeenos dias, queridos amiguitos! Bienvenidos a la nueva edicion del noticiero tailandes favorito del vecindario. Ayer se me paso escribir una entrada, os cuento como nos fue.
Recordais la chopper color crema de la que os hablaba en la entrada anterior? Pues sigue siendo muy bonita y esta aparcada en el mismo sitio, gracias, nos gusta verla cuando pasamos cerca. Al final resulto q tenia duenyo y no se alquilaba. En teoria hay un sitio en la ciudad donde alquilan Phantoms como esa, pero ayer no conseguimos encontrarlo, asi que nos subimos a bordo de una flamante Honda Yanee (La Jenny, para los amigos) de 125 color rojo sucio, digo roja y sucia, que a pesar de su aspecto se porto como una campeona. Ya sobre ruedas, con aspecto de dibujo animado bajo nuestros basicos cascos, nos encaminamos hacia la parte mas moderna y agitada de la ciudad, con el principal proposito de pasarnos por la oficina de turismo para conseguir un plano minimamente decente, cosa que en tailandia es mas dificil de lo que en primera instancia parece. Kanchanaburi no es Bangkok pero el trafico en el centro es bastante movido, y las reglas que se aplican son las mismas, es decir basicamente ninguna, conseguimos sobrevivir al trance sin problemas mientras Max se acostumbra al cambio de marchas y abandonamos pronto la zona para ir a ver cosas.
En la zona de Kanchanaburi hay enterrados mas de 5000 miembros de las Fuerzas Aliadas y mas de 1500 del ejercito holandes caidos en Tailandia durante la Segunda Guerra mundial. Es solo una pequenya parte de las mas de cien mil personas (16000 de ellos soldados aliados, el resto civiles) que perecieron por maltrato, inanicion o enfermedad como prisioneros o trabajadores reclutados a la fuerza mientras construian la via ferrea Burma-Siam en esta provincia, y otros estaban enterrados en otras zonas del pais y fueron trasladados aqui para ser recordados junto a sus companyeros. Nos detenemos en el cementerio de Ronchak, donde descansan mas de 3ooo de ellos, y reflexionamos sobre como la particular historia de nuestro pais por suerte o por desgracia discurrio durante aquellos terribles sucesos por un camino distinto a la del resto del mundo, y como en lugares como este uno siente el horror de que es capaz el ser humano pero se nota en una posicion algo alienada, carentes de los vinculos que cualquier otro europeo lleva consigo respecto a lo sucedido. No podemos compartir esa conexion con ellos, pero si observar las largas hileras de lapidas con respeto y profunda tristeza, y seguir adelante, como debe hacer siempre el ser humano, siempre hacia delante.
Hemos oido y leido sobre un complejo de cuevas templo a unos kilometros al oeste, asi que nos echamos a la carretera con Jenny (nuestra "muy mejor amiga") para acercarnos hasta alla. De camino hacemos un alto breve en Chong Kai, el segundo de estos cementerios aliados en Kanchanaburi, algo mas reducido. La entrada al complejo parece, como dice Max "una fabrca de templos", pues los templetes y pequenyos stupas aparecen repartidos sin un orden aparente, como expuestos al por mayor para que pase de repente un Monje Superior y diga "me llevo los tres del fondo, me los envuelve, por favor" "Quiere usted factura?" "No, gracias, se lo pago en B si no le importa". Aparte de un monje y un ninyo sentados a la entrada y un individuo entrado en anyos echandose una siesta en el suelo, en una esquina, no hay ni un alma a la vista. El monje nos cobra 20 Baht por barba (unos 45 centimos) y nos regala una pulserita de llamativos colores fosforescentes, sorprendentemente similar a las de los hippies de Goya o el rastro, pero bendecida para dar buena suerte.
El complejo de grutas resulta bastante impresionante, maxime en absoluto silencio y sin ninguna companyia. No es muy extenso, pero las cavernas decoradas con representaciones de Budhha y dioses hindues se ven conectadas por estrechos conductos de roca y oquedades por las que yo tengo que pasar de lado y sin mochila, o gateando. Tetrico en algunos sitios, profundamente espiritual en otros, es un recorrido muy interesante, envuelto en la mistica de la fe oriental y en la propia magia de la tierra, pues las cavernas en si son geologicamente espectaculare, no especialmente grandes pero plagadas de las formaciones tipicas de los suelos y techos calizos, con un sin fin de estalactitas, pilares y banderas de piedra rodeandonos (no hay estalcmitas porque el suelo ha sido trabajado en general para acondicionarlo-estando incluso la primera caverna, alicatado en un amplio trozo frente al Buda reclinado para facilitar el acceso al culto). Es una experiencia que invita a sentarse un rato y meditarla despues, asi que nos bebemos un aguita a la salida, en una suerte de chiringuitos cuya presencia hace adivinar que en otros momentos existe cierta afluencia de visitantes. A los chiringuitos los rodea un pequenyo descampado ocupado por un gallinero que comparten varios gallos de tamanyo bolsillo y un par de pavos reales, y en un extremo del descampado varios ninyos juegan con una cuerda y un vapuleado cochecito de plastico. Otro grupo de chavales, posiblemente un colegio de visita, aparece de pronto junto a los chiringuitos, y nos saludan divertidos y sonrientes, algunos tratando de disimular que quieren que los grabe con la camara, otros genuinamente timidos intentando evitar exactamente lo mismo.
Nuestra ultima parada del dia es la Escuela de Monos, tras pasarnos el desvio un par de veces a la ida y a la vuelta por fin nos situamos en el mapa y tomamamos el camino de tierra y gravilla que sale pegado a las vias del tren, esperando que la moto aguante. Jenny sigue adelante como una jabata los trescientos metros hasta ellgar a la orilla del rio donde se encuentra el pequenyo colegio de macacos, junto a uno de los puntos donde se sube a las discotecas flotantes y barcazas de Karaoke que creo haberos mencionado anteriormente (basicamente pistas de baile con techo y barandillas, de unos 15 metros por seis, que flotan y son remolcadas por barquichuelas que deben ser bastante mas potentes de lo que parece). La visita a la escuela es breve pero muy divertida, el sitio es pequenyito y la cosa consiste sencillamente de ir de mono a mono (hay unos 20 dandoles de comer trozos de papaya de un cuenco que te dan,,a companyado por una de las cuidadoras y algun mono te hace alguna moneria (que bien traido eh?), por lo general bastante obscena (Tambien puedes ver un show donde se supone que despliegan sus habilidades, pero el show nos resulta caro). Lo cierto es que son francamente graciosos hagan lo que hagan. Empieza a apretar el calor asi que nos vamos a casita a comer y descansar.
Hay una recien llegada que viaja sola, parece. Se llama Catherine y es inglesa; Max me insta a probar suerte y se muestra bastante insistente, asi que al final cedo, y despues de una duchita un afeitado y un recorte, subo y Latigo lanza sus redes. Al rincipio parece que funciona bastante bien la cosa (tanto que Max aduce estar agotado en una actuacion naturalsima digna de un Oscar, o por lo menos un Tony, y hace mutis para dejarme pista libre). Al final la cosa se tuerce, la guiri se hincha a cervezas y se encapricha de un aleman majete pero bastante sieso que se nos apalanca (ya le conociamos, Michael fue quien nos recomendo el hostal en primer lugar, pero por lo demas tendia a no hablar casi palabra; ha quedado comprobado que cuando le interesa habla, aunque tampco demasiado y de nada interesante, pero parece que la inglesa no le quiere para conversar). En fin, como dicen en el Reino, Mai Pen Rai ("No pasa nada", es la principal filosofia de vida en Tailandia). Buff, que cantidad de cervezas, menudo dineral. Creo que me he gastado por lo menos 10 euros. Eso si, caigo en la cama redondo.
Al dia siguiente (hoy) no vamos a hacer nada mas que disfrutar del ambiente, leer, escribir, y relajarnos (mas), asi que no habra mas entradas seguramente hasta que lleguemos manyana por la tarde a la antigua capital imperial de Ayyuthaya, nuestra siguiente parada (a donde llegamos tomando dos buses locales en un recorrido de 5 horas en el que tener a gallos y gallinas como companyeros de asiento entra dentro del reino de lo bastante probable) Ya os contaremos.
Tchak tchak!

jueves, 29 de enero de 2009

Todo en un dia

Buenos dias, queridos familia, amigos y navegantes varios.
Estamos molidos del tute de hoy pero con las pilas cargadas a tope tras un dia fantastico. Ayer decidimos apuntarnos a un tour de dia completo que nos vendian en la pension, para salir hoy tempranito a las 8 de la manyana, asi que la noche fue light, cenamos prontito, a eso de las siete y nos tomamos dos cervezas (vale, tres) Singha en un minusculo bar a 20 metros de nuestra habitacion (si es que sabemos elegir los sitios, o que). Es lo que vendria siendo un garaje de dos plazas reconvertido en bar retro setentero, propirdad de Heiner (creo que se escribe asi), un mecanico de cadena de montaje de Audi originario de Bavaria cuyas vacaciones en Tailandia en los ultimos anyos han pasado de tres meses a cuatro, seis y ocho: atiende el bar su novia Eei (nombre practico donde los haya para un cliente de bar), y simpre hay una guitarra apoyada en la pared junto a un cartel que dice "Play". Los que conoceis un poco a Rafa os imaginais el resto. El caso es que a las diez dijimos 'vamonos a dormir que si no la liamos".
La excursion ha tenido un poquito de todo, un pequenyo templo cueva, mercadillos para comprar y que la guia se saque su comisioncilla (nos hemos abstenido), una visita al museo del Hellfire Pass (Paso de los Fuegos del Infierno, un camino abierto en la roca por prisioneros de guerra para el llamado Ferrocarril de la muerte, cuya construccion se llevo, se cuenta, una vida por traviesa), un paseo por el propio paso y un recorrido por las vias de la infame linea de suministros ferroviaria del ejercito japones (en un tren atestado de turistas al que hemos tenido la suerte de subirnos los ultimos y acabar en la entrada del vagon, mientras nuestra guia se sentaba en los escalones junto a una ninya de unos once anyos que volvia del colegio, de pie en el ultimo escalon agarrada a una barra con medio cuerpo fuera del tren), para cabar en el reconstruido Puente sobre el rio Kwai (uno de ellos, en realidad, ya que el escritor de la novela la situo correctamente pero confundio el nombre del rio con el de otro cercano, y los tailandeses renombraron este para ajustarse al guion), hoy un centro turistico de primer orden.
Pero lo mas espectacular ha sido la manyana. Nos han llevado al Parque Nacional de Erawan, a las cataratas del mismo nombre (asi llamadas porque el primero de los saltos asemeja una cabeza de elefante), y hemos recorrido unos tres kilometros junto al rio desubriendo los distintos saltos (nos ha dado tiempo a llegar hasta el quinto, de siete que hay). El tercero es el mas espectacular de los que hemos visto, una cascada de unos ocho metros que cae a una poza llena de peces sobre un pequenyo alfeizar de piedra que se hunde formando una cuevecita tras la caida de espuma. Al agua patos. Es dificil describiros la sensacion de lanzarse a aquel bellisimo estanque, nadar hacia la catarata y subirse a la piedra, quedando de pie mientras el agua cae sobre ti con fuerza, o atravesar la cortina de agua y sentarse bajo la roca observando el mundo de fuera desde el magico refugio... O acercarse un poco a la orilla y quedarse muy quieto junto a las grandes raices, sumergido hasta el pecho, mientras docenas de pequenyos peces gato curiosean y te mordisquean por todos lados (masaje de pez, lo llamo Coi, nuestra guia), haciendo dificil aguantar la risa ante las cosquillas. Como estar fuera de este mundo, o al reves, tan dentro de el que la parte que ves habitualmente parece uno distinto.
Total que entre una cosa y otra fisicamente agotados, pero mental y espiritualmente rejuvenecidos quince ayos o mas. Con lo de hoy hemos cubierto lo principal de esta zona, asi que el proximo par de dias que nos quedemos (que nos vamos a quedar porque se esta como dios) seran de hacer poquito, descansar y escribir. Quiza alquilemos una moto (hemos vista una chopper japonesa en color crema que lleva nuestro nombre si no es muy cara) y nos movamos un poco por los alrededores. Ya os contaremos, cuidarse.
Tchack!
PS: Por cierto, gracias por vuestras lineas, comentarios y seguimiento, nos encanta recibir feedback.
PPS: Tenemos fotos que nos encantaria ensenyaros, pero no conseguimos subirlas al blog, esperamos poder resolver el problema pronto (creo que es porque son demasiado grandes)

martes, 27 de enero de 2009

En la ribera del Kwai

Buenos dias amigos, que tal todo por el mas alla.
En Tailandia las cosas siguen bien. Mejor, incluso. Esta manyana salimos tempranito del hotel (a las 06:30) y pillamos un taxi a la estacion de Bangkok Noi para coger el tren a Kanchanaburi, que nos ha llevado a traves de los 250 km que los separan en unas cuatro horas. El tren es de tercera clase, lo que viene siendo mas anyos que la carraca, con asientos de madera que se desmontan si te apoyas en la esquina equivocada (Max lo ha comprobado en carnes propias) y que no ha visto un panyo de agua con jabon desde que lo sacaron de la fabrica alla en los 50, pero el viaje es agradable y toda una experiencia. Es un recorrido en el que estas lo mas cerca posible de los tailandeses de verdad, la gente sencilla que va o viene del pueblo a la ciudad a vender el poquito genero que produce (al lado nuestro habia uno que venia cargado con tres sacos de arroz), o a trabajar, o a la escuela. Max ha hecho unas cuantos fotos muy interesantes y yo he podo grabar unos cuantos planos buenos tambien. Entre vagon y vagon nos sentabamos en los escalones de entrada a fumar un cigarro de vez en cuando, bien agarrados, mecionedonos en el veloz (es un decir, pero veloz suficiente como para que caerse no sea una perspectiva agradable) traqueteo sobre los railes y abanicados por la vegetacion que a menudo roza los vagones y te puede asestar un buen boffeton si te asomas demasiado. Una vez llegados a Kanchanaburi hemos recorrido a pie un kilometro y medio escasos hasta llegar a la zona de los hostales, y preguntando por el camino nos han recomendado la que va a ser nuestra base aqui: el Sugar Cane. Nuestras habitaciones con ventilador son bastante sencillas, pero acogedoras y flotan en el banco del propio rio Kwai, y la terraza del restaurante... bueno hay que verlo. Es una pena que el cable que tengo no me permita descargar video al disco portatil de Rafa y de este al ordenador, porque la imagen es espectacular, recien sacada de cualquier pelicula sobre Indochina que podais recordar, anyadiendole la agradable terracita cubierta desde la que disfrutamos de las vistas y degustamos nuestro hoy tardio almuerzo (bueno, son las 14:13, es tardio porque desde la cena de ayer no habiamos comido nada, por la hora a la que hemos salido) Todo muy tranquilo y creo que el atardecer desde nestra bas es digno de verse. Despues del atardecer, por lo que parece, es cuando las cosas se pueden poner ruidos, cuando discotecas flotantes y barcazas de Karaoke se deslizan por el rio, llenas de capitalinos que vienen a desbarrar el fin de semana. Ya os contare mas, por ahora voy a relarme un poquito (mas).
Tchak thack!

Ultimo dia en Bangkok

Bueno, manyana salimos hacia Kanchanaburi y el rio Kwai. No hemos estado mucho en Bangkok, lo cierto es que es una ciudad agotadora que produce esa dicotomia de amor/odio. Disfrutas de cada momento porque todo es una aventura, pero es una experiencia extenuante a menos que te dediques a ignorar el entorno y te alienes un poco. Antes de ir a la zona de playas, dentro de un mes o asi, volveremos a pasar por Bangers, y le dedicaremos otro poquito de tiempo.
Hoy hemos dedicado tiempo a completar el curriculum turistico y hemos visitado los tres grandes monumentos de la ciudad: El Gran Palacio con su Templo del Buda Esmeralda, El Wat Pho y el Wat Arun. Decir que el Gran Palacio es enorme es una obviedad, pero es que, de verdad, lo es; creo que son 925000 m2, llenos de pabellones, templos, murales y stupas. No es el momento para entrar en detalles de indole artistica pero son francamente llamativos y vistosos. El Wat Pho, antes del cual hemos tenido que hacer una parada tecnica, botellita de agua y cigarrito (hoy ha sido un dia particularmente caluroso) alberga la mayor estatua de Buda reclinado (representa el momento en el que alcanza el nirvana, es decir, estira la pata, se queda tieso, la dinya) del mundo, una inmensa figura cubierta de pan de oro con la planta de los pies ornamentada en un intrincado trabajo de madreperla representando las virtudes del boddhishatva.
Todo este recorrido entre templos se realiza en loor de multitudes, cientos de personas de pabellon a pabellon y templo a templo como una marea, que solo se frena a ratos a la entrada y la salida, entres saltitos a la pata coja, cuando uno hace equilibrios para descalzarse (hay que entrar descalzado y descubierto) sin perder su lugar en la fila. Para visitar el tercer monumento, el Wat Artun o templo del amanecer, terniamos que cruzar el rio (ademas queriamos acercarnos a la estacion secundaria de tren, Bangkok Noi, tambien al otro lado del rio, para comprobar los horarios de manyana) hemos cogido un ferry que atraviesa una de las principales arterias de comunicacion de Bangkok, el rio Chao Praya. En esta ciudad se navega igual que se conduce: como te da la gana. La Madre de los Rios se ve recorrida de continuo por un importante numero de embarcaciones tanto con fines turisticos (como las estrechas barcas largas que relizan tours privados por el rio y la zona de canales de Thonburi) como de transporte publico (este ferry y un par mas, amen de los Chao Praya express, barcazas que recorren el rio parando en los diferentes embarcaderos en el equivalente acuatico del autobus)o comercial, y el ferry atraviesa el rio de una margen a otra sorteando las embarcaciones que lo recorren del mismo modo que uno sortea el trafico en Bangkok al cruzar una calle (aqui los semaforos o no existen o se ignoran a menudo, simplemente te lanzas al asfalto cuando no hay demasiado trafico dirigiendose hacia ti, y milagrosamente llegas al otro lado ileso mientras los vehiculos frenan un poco o te esquivan como pueden-asi hemos cruzado no solo calles sino autovias de seis carriles con mas trafico que la Castellana).
De camino (largo camino en el que Max amenazaba con perder la presencia de animo-yo tambien estaba cansado he de reconocer) hemos atravesado una zona de Bangkok con mucho mas aire de provincias y local que el resto de la ciudad que hasta ahora se nos habia presentado. En la zona de Thonburi uno encuentra a los autenticos habitantes de Bangkok haciendo una vida de barrio sin preocuparse de nosotros los farangs: nadie, o casi nadie, habla ingles y las miradas son de discreta sorpresa cuando nos cruzamos con ellos. Despue's de una caminata importante llegamos al hospital de Siriraj, al lado del cual nos sumergimos de repente (otra vez) en una caotica locura de puestos y callejones, subrayados por un sofocante atasco de coches, taxis, algun tuk tuk (el nombre correcto es Samlor o Saamlaw) y Songthaews (si el tuk tuk va donde quieres y tiene una especia de sofa de sky para dos o tres, el Songthaew-literalmente "Dos filas", lleva por recorridos fijos, en el mismo espacio, dos bancos enfrentados en los que caben, o lo intentan-porque entre otras cosas el bicho no sale hasta que este lleno-ocho personas), que pasan a nuestro alrededor llenos de amas de casa y ninyos y ninyas uniformados recien salidos del colegio, que se mueven entre el atasco y las multitudes del mercadillo sin verlos, riendo y cuchicheando como cualquier adolescente.
En ese momento decidimos que aunque no nos hemos extraviado del todo no vamos a saber llegar a la estacion sin mas ayuda, y aunque (milagro!) encontramos en ese alejado barrio a dos personas dispuestas a indicarnos sin ningun interes oculto, sus indicaciones nos hacen, para llegar a la estacion, atravesar un submundo bajo un puente y atraves de un mercado vacio, siniestro, y pobre de solemnidad incluso para los estandares de aqui (Max y Latigo se mantienen firmes en su caminar, pero Marcelo y Rafa se miran un poco de reojo, con algun atisbo de preocupacion en ciertos momentos). Finalmente llegamos a la estacion secundaria de Bangkok Noi o Thonburi, preguntandonos como se habra arreglado la aproximada docena de turistas que descansan esperando el tren del dia a Kanchanaburi para llegar. Consultamos los horarios y precios, y descansamos en los escalones de la estacion fumando un cigarro e intercambiando impresiones con un par de holandeses enormes y semi ebrios que nos recomiendan las playas de Phuket, antes de subirnos en un Saamlaw de vuelta al hogar. Hacemos un amago de regateo que no dura ni cinco segundos (estamos vencidos) y aceptamos el precio que nos dan. Ya estamos inmunizados a la inverosimil conduccion de Bankok y disfrutamos del recorrido, sin preocuparnos por la fragilidad del tuk tuk por la autovia entre el resto de los coches, o las maniobras absurdas, y la velocidad es un aliciente mas, refrescandonos en el agobiante calor. Almuerzo en khao San, ducha, sieeesta.
Por la tarde hemos bajado a cenar un sandwich y tomar una cerveza, hasta hace 40 minutos, mas o menos, y hemos aprovechado para despedirnos de San Miguel (se llama Baitoei, averiguamos, y ella averigua que nosotros nos llamamos Mafelo-asi, con F- y Rrrafa con varias r's), despues de ver durante un rato como se lleva de calle a los clientes uno tras otro mientras sus otras tres companyeras, que no tienen ni migajas de su desparpajo, consiguen convencer a algun viandante ocasional para sentarse a beber su marca. Trabaja todos los dias en este bar que nos pilla a tres metros de la puerta del hotel, y se lleva 3 bahts (unos 0.8 euros) por cada San Miguel (70 baht) que vende. Y las vende, la verdad es que la chica tiene encanto, bien por ella.
Max se ha subido ya a la habitacion, yop me he quedando escribiendo esta entrada. Son las 23:45 asi q me subo tambien, que temos que preparar maletas, ya que manyana tenems intencion de coger el tren de las 07:45 y amaneceremos a las 06:30 o asi. Cuidarse todos, besos de los 2.
Tchak!

lunes, 26 de enero de 2009

Seguimos sin hacer turismo

Dos dias aqui y aun sin ver los monumentos principales, y aun asi la experiencia es increible. Podriamos decir que nos hemos dedicado a tomarle el pulso a la ciudad y su gente. Tras el intenso primer contacto de ayer queriamos comprobar que existe una bangkok mas moderna y cosmopolita, alejada de la imagen de pobreza que existe en otras zonas, asi que nos hemos ido por la manyana ( o lo mas aproximado, ayer el jetlag nos desvelo a las tres de la madrugada-lo que aprovechamos para ponernos al dia con la liga espanyola en tve1 internacional, el atleti como siempre en la cuerda floja, el barsa pa variar arrasando) al pulmon de la ciudad, el Parque Lumpini, euivalente al retiro madrilenyo, si bien de talla menor, donde hemos disfrutado de un tranquilo paseo entre cesped, lagos y domingueros de lunes, hasta que he descubierto que traerme las menorquinas no ha sido buena idea y el calzado ha empezado a fastidiarme.
Ha sido el primero de varios descubrimientos en el dia, incluyendo el hecho de que mi mochila nueva tiene un bolsillo que no da a ninguna parte y por el que he extraviado 220 baht (unos 6 euros), en fin, errores de novato. Tambien hemos descubierto el principal deporte de aventura en Bangkok: el Tuktuk. Tres ruedas, un sofa de sky y un absoluto desprecio por la propia vida y menor aun por la de tus clientes es lo unico necesario para convertirse en taxista en Bangkok. La experiencia, si bien impresionante, es francamente divertida, especialmente con el increible Maxwell Power sentado a tu lado: un vistazo a su cara por el retrovisor y el chaval que conducia (Bom, debia tener entre 15 y 18 anyitos) se ha puesto a acelerar como un poseso, le hemos alegrado el dia con unas risas.
El hallazgo mas trascendente, en cualquier caso, ha sido descubrir que no existe un solo Bangkok y que en esta ciudad no hay verdades absolutas, comparando la impactante imagen de aquellos oscuros mercadillos con el relajado parque Lumpini o el sofisticado y aseptico metro de Bangkok-solo hay una linea de metro subterraneo, y otras dos de Skytrain, tren elevado que no hemos llegado a probar), por ejemplo, o con el barrio chino, donde nos hemos encontrado con una ingente multitud celebrando el nuevo anyo 2552 (ese si que ha sido un descubrimiento, parece que fue ayer y resulta que Rafa y yo nos conocemos desde hace unos 575 anyos, ha sido muy emotivo) entre dragones de papel, barritas de incienso y miles de anuncios de neon. Antes de volver al hotel hemos comido en Khao San, que se ha convertido en un hogar en solo un par de jornadas, y Max ha disfrutado con exito de su primera inmersion en la cocina local (spaguetthi Yakisoba) mientras yo cataba una de las delicias thailandesas mas tipicas: el Pad Thai, un guiso de pasta de arroz agridulce y carne a elegir-Pollo en este caso- que estaba espectacular. Tras la comida tardia y una duchita, rozando las 19:30, hemos decidido bajar a tomarnos un aguita y escribir algo en nuestros diarios, pero la atencion de las comerciales del bar compitiendo por convencernos para optar por la cerveza que cada una ofrecia (A mi me ha enamorado San Miguel, pero Max se ha sentido dolido por que la segunda cerveza no se la ha servido personalmente y ha acabado traicionando a mi querida SM por Singha, mas modosita pero tambien bellisima, que ha resultado ser un poco sieso y tampoco le ha servido la cerveza) ha hecho que la cosa derive en una de esas tardes arreglando el mundo. Nos hemos quedado con ganas de conocer a Tiger, que parece que trabajaba en el bar de al lado y solo se ha acercado a hablar un rato con las dos previas. La ultima (cerveza) ha sido en el Barlangphu, donde de nuevo un cantautor thai con mejor repertorio que clase, pero con ganas de darlo todo, nos ha deleitado con temas de CCR, Elton John, los B Gees y muchos mas iconos. El universo femenino aun nos tiene boquiabiertos (esperabamos que las feminas tailandesas fueran atractivas, pero la concentracion de bellezas de los mas diversos rincones del globo que pasan sus vacaciones en el Gran Mango es inenarrable). En fin, la idea manyana es levantarse prontito, antes de las 8 e irnos de templos, seguramente el miercoles salgamos hacia Kanchanaburi y el rio Kwai, ya os contaremos.
Un carinyoso chasquido.
L y M.

domingo, 25 de enero de 2009

Aclimatando lo sentidos

Bueno, ya son las 22:45 hrs de un dia que ha sido bastante extenso. Max y yo acabamos de volver de tomar un par de cervezas Singha en Khao San Rd. , sentados en una terracita viendo pasar al universo (y en concreto a una importante cantidad femenina de universo de multiples nacionalidades y variados atractivos), escuchando a un guitarrista tailandes versionarnos todo tipo de temas, desde la Creedence hasta Phil Collins, pasando por Cat Stevens y Oasis. Ha sido un par de horas agradable y tranquilo en el que permitir a la mente relajarse e ir asimilando lo vivido durante el dia.
Lo cierto es que no hemos hecho mucho en concreto, una vez encontrado el hostal e instalados en la habitacion hemos decidido dar una vuelta para reconocer el terreno, y nos hemos dejado caer en direccion al rio Chao Praya, callejeando y perdiendonos un poco. Para nuestros, en el momento, cansados cuerpo y mente ha sido no obstante una experiencia bastante intensa, sumergiendonos de repente en un caos de locales y turistas que se abarrotaban en oscuros mercadillos y puestos callejeros a la espalda del rio. Cientos, por no decir miles, de tailandases se aglomeran en pequenyos tenderetes en los que se vende absolutamente de todo, desde rusticos articulos de merchandising budista destinados a mejorar tu suerte, hasta dentaduras postizas de segunda boca sobre cuyo origen me asusta especular (supongo que en el mejor de los casos parientes fallecidos, cuya pinyata, deciden los familiares, da un mejor uso vendiendose que asegurando la buena masticacion del deceso, que total va a reencarnarse en una nueva vida con nuevos incisivos, o incluso sin necesidad de ellos). Aunque Bangkok, me consta, es una ciudad on areas cosmopolitas e incluso de lujo, la impresion que se nos ofrece es de una severa pobreza, bastante mas impresionante de lo que incluso yo, despues de haberme informado mucho en estos meses, me imaginaba.
El asalto a los sentidos, por otro lado, es brutal, particularmente al del olfato. Callejear por Bangkok es embarcarse en el equivalente nasal de una montanya rusa de primer orden, en la que la miriada de olores de comida, gente, combustible y a veces basura se pelea por llegar los primeros a tu cerebro. Son olores en su mayor'ia tan ajenos que te alcanzan desprevenido, y los sentidos dan un frenazo a cada poco cuando a un tipo de especias particularmente sugerente se le superpone de pronto, otro aroma demasiado alienigena a nuestra mentalidad europea. Visualmente la mirada salta de un puesto a otro, estableciendo hipotesis sobre el origen y nombre de la mayoria de los alimentos expuestos, de tal modo que cuando de repente algo reconocible se cuela en el maremagnum, una simple fruta tan de toda la vida y cotidiana como las fresas adquiere una dimension nueva y llamativa. A pesar de todo este caos, los tailandeses cogen la vida segun viene y se amontonan repantigados entre sus puestos en cajas de cart'on, tumbonas y hamacas, o en las aceras bajo una sombra propicia, durmiendo la siesta sobre una alfombra bajo un parasol que ha visto mejores anyos. Es dificil saber si se han traido la alfombra y la sombrilla de casa para la ocasion o es que viven ahi mismo, sobre los estropeados adoquines.
Antes de volver a la pension hemos comido algo en Khao San; para el primer dia no me he atrevido aun con los puestos callejeros y no estoy seguro de que el aguerrido Max Pover llegue a atreverse, nos hemos decantado por un curry con arroz para mi y una hamburguesa para Rafa. El picante notable (tambien en la hamburguesa) pero por ahora sobrellevable. Despues de una ducha hemos caido rendidos en una agradable siesta de 15:00 a 19:00 y hemos ido a dar una vuelta.
Poco mas (pero nada menos) por ahora. El plan manyana es marcarnos un itinerario de visitas un poco mas concreto. Nos acordamos de todo el mundo y nos preguntamos que estareis haciendo cada uno en el dia a dia habitual, alla en otro mundo.\
Muchos besos y abrazos de Max y Latigo.
Tchak!

sábado, 24 de enero de 2009

SItuados en La Ciudad de Angeles

Gooood morning Spain! Escribo estas lineas desde el lobby del hostal New Siam III, en la zona de concentracion de mochileros de Khao San Road, en el barrio de Bang Lamphu de Bangkok (el nombre real de la ciudad, como apunte, es un galimat'ias de 43 s'ilabas que se acorta a Krung Thep, Ciudad de 'Angeles). el recorrido del dia hasta aqui ha incluido largas colas para salir del aeropuerto, amenizadas por un saudi con pinta de jeque montando el show en la aduana, vueltas por el segundo piso del aeropuerto al cual se puede subir por escaleras pero del que no hay forma de bajar (!) por el mismo medio, entre 30 y 40 intentos de abordaje por parte de los nativos para ofrecernos taxi, hotel, o ambas cosas (por ahora nada mas, que os veo venir), y una pequenya mascleta mientras estabamos en una terracilla, seguramente con motivo de las festividades. Que festividades, os preguntareis, pues resulta que llegamos coincidiendo con el nuevo anyo chino, segun acabamos de descubrir, asi que parece que habra juerga. Por lo q nos han comentado un par de alemanes con los que hemos compartido taxi hasta aqui, tambien es el dia nacional de India estos dias, asi que en los proximos tres dias mas de la mitad del planeta va a estar de fiesta (definitivamente tenemos el don de la oportunidad); como manyana es nochevieja hemos pensado que igual nos compramos dos docenas de lichis y nos comemos las uvas por segunda vez en un mes.

Total, que estamos ya instalados en un hostalillo que nos cuesta 790 Bahts la noche con ventilador y banyo privado (mirar el cambio en internet, vagos), y a Max, que acababa de acercarse a la puerta a tomar el aire, le acaban de ofrecer los servicios de dos senyoritas (mediante una foto de las mismas desde la ventanilla de un coche ; por lo que parece no estaban mal, aunque hemos declinado la oferta). Mas noticias pronto, solo son las 11 y pico de la manyana. Saludos de Max y Latigo

Tchak!

viernes, 23 de enero de 2009

LLEGÓ EL DIA!

Es un hecho; mañana a estas horas llevaremos cuatro horas de vuelo camino de Bangkok, el Gran Mango, Bangers: bajo cualquiera de sus populares apelativos, nuestro punto de partida en este viaje único que está a punto de comenzar. Queridísmos familiares, amigos, compañeros de trabajo, conocidos y navegantes que hayáis llegado a este blog por una feliz casualidad, bienvenidos a nuestro Despiste Asiático.

EL ORIGEN: Para el que suscribe (Marcelo), visitar la zona del Sudeste Asiático ha sido una fantasía recurrente durante los últimos años (incluso un viaje sencillito de un par de semanas, no digamos una experiencia como la que estamos a punto de vivir). Para Rafa, embarcarse en algo distinto que le ofrezca una perspectiva distinta sobre el universo en general y la vida en particular creo que se habia convertido en la ultima época en una necesidad.

EL RECORRIDO: Durante los próximos tres meses mas o menos recorreremos mochila al hombro los cuatro destinos más llamativos (desde nuestro punto de vista, estas cosas son siempre relativas) del Sudeste Asiático: Tailandia, Laos, Camboya y Vietnam.

EL OBJETIVO: La experiencia en si no tiene precio por si misma, y las recompensas son muchas y variadas a mi modo de ver. Ampliar nuestros horizontes de forma espectacular, enriquecernos con el contacto con otras formas de vivir y de pensar, disfrutar de una naturaleza espectacular y en resumen, descubrir que hay mas cosas en este mundo que nuestra limitada rutina habitual y recuperar, seguramente, un optimismo y entusiasmo que la cacareada sociedad del bienestar va limando y erosionando en el dia a dia sin que uno se de cuenta. Desde un punto de vista más personal y pragmático en mi caso particular, el conocimiento que este viaje me aportará servirá de activo importante en mi currículum profesional en el mundo del turismo, y, si todo saliera perfecto, espero acumular material visual y escrito para acometer la diícil empresa de escribir un libro y/o producir un documental sobre el viaje.

LOS PROTAGONISTAS: La mayor parte nos concéis a los dos, otros solo a uno, y los navegantes a ninguno, así que en líneas generales os diré que somos dos chavales de treinta y pocos, amigos desde la adolescencia y, como diría la inmortal Mayra Gomez Kemp "residentes en Madrid". Yo me dedico desde hace unos ocho años al turismo en varias de sus facetas (he sido guia de viajes, agente de reservas y técnico de turismo receptivo, organizando viajes para extranjeros en España), y mi compi lleva otros tantos dedicado a la fotografía de prensa en varios medios. Comoquiera que esto es una aventura que supone un cambio radical sobre lo que en general conocemos hemos decidido cambiar un poco también nuestra visage para estar más en situación y adoptar nuevas identidades ad hoc, así que vuestro humilde servidor se convierte en este Despiste Asiático en Látigo Johnson, explorateur intrepide, y nuestro aguerrido, y ahora internacional, reportero responde a partir de ahora al nome de guerre Maxwell Power (Simpsons dixit).

Asi pues, de nuevo bienvenidos, enormes abrazos para todos, castos ósculos para amigos y familia, saludos a navegantes, y largos y apasionados besos para todas aquellas solteras en edad de merecer, casadas merecedoras, y/o, en general, bellas féminas que se den o quieran darse por aludidas. Látigo y Max are on the road!

Afectuosos chasquidos (Tchack!)

Látigo (y Max, que suscribe también e imagino encontrará hueco de vez en cuando para saludar en persona)